El idioma japonés es uno de los más difíciles de aprender del mundo, no por la lengua en sí (es bastante sencilla), sino por su escritura. La escritura del japonés proviene de la escritura china, que fue llevada a Japón por medio de Corea, en el siglo IV.
En japonés, se usan dos tipos de escritura al mismo tiempo: kana y kanji.
El kana lo componen los caracteres más sencillos y es lo
más parecido que hay en japonés a un alfabeto. Es un alfabeto completamente
fonético y carente de significado. Aunque sus signos no están divididos entre
vocales y consonantes, sino que describen sílabas completas. Dentro del llamado
silabario kana, existen otros dos, diferenciados:
- El
hiragana, silabario para palabras de origen japonés. Tiene formas redondeadas y
se usa para escribir las partículas, las desinencias y algunas palabras
completas.
- El
katakana, silabario usado principalmente para palabras de origen extranjero. Es
estilizado y agresivo y se usa principalmente para escribir palabras de origen
extranjero que han sido incorporadas al japonés.
El kanji engloba los caracteres más complejos. Cada
símbolo kanji, a diferencia con el kana, tiene un significado propio y varias
formas de leerse. Por esta presencia de significado, a los símbolos kanji se
les conoce como ideogramas (idea escrita).

